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31 octubre, 2006

Proyecto Orión

Selección de las últimas noticias de agencia sobre Astronáutica y Astronomía
 
Proyecto Orión: Toma forma la
próxima nave espacial de la Nasa
Lunes 23 de octubre de 2006
 
Lockheed Martin comienza a preparar el panel de control de la futura nave de la Nasa. La Orión vuelve a basarse en las exitosas cápsulas de la era pre-transbordador, pero con todos sus sistemas actualizados.
 
Ya se están uniendo las piezas que darán lugar a Orión, la futura nave espacial de la Nasa. Los ingenieros de la agencia espacial han comenzado a trabajar con el contratista principal, Lockheed Martin, para dar forma al panel de control del vehículo.
 
"Estamos juntando a los equipos de diseño y analizando sus proyectos para poder ajustar todo en un único concepto integrado", el director del proyecto Orión de la Nasa Caris ‘Skip’ Hatfield nos lo contó este mes en SPACE.com, añadiendo que los astronautas son una pieza principal en el proceso de diseño. "No queremos diseñar un panel de control y que luego les parezca odioso".
 
http://www.hispamp3.com/noticias/noticia.php?noticia=20061023130802
 
La Nasa lanza dos sondas
gemelas para estudiar el Sol
Jueves 26 de Octubre, 2006
 
Washington (Reuters).- La Nasa ha lanzado dos naves espaciales gemelas que enviarán las primeras imágenes tridimensionales del Sol y estudiarán las violentas tormentas solares en sus dos años de misión.
 
La agencia espacial estadounidenses dijo que a última hora del miércoles lanzó su misión Solar Terrestrial Relations Observatories, o STEREO, desde Cabo Cañaveral, en Florida.
 
Las dos sondas, del tamaño de un carrito de golf, oscilarán en torno a la Luna para utilizarla como "lanzadera" y entonces se moverán en orbitas separadas alrededor del Sol.
 
Al igual que las personas usan sus dos ojos para una percepción en profundidad, las diferentes imágenes captadas por las dos sondas permitirán a los astrónomos recomponer las imágenes tridimensionales del sol.
 
Las sondas recogerán datos de las violentas tormentas solares, conocidas como expulsiones de masa coronal, que pueden desestabilizar los satélites de radio comunicaciones y centrales eléctricas en la Tierra.
 
Tales tormentas también pueden causar auroras especialmente fuertes, las exhibiciones de luces nocturnas conocidas como auroras boreales y australes.
La misión ayudará a las personas que diseñan satélites y otras tecnologías basadas en el espacio a minimizar las interrupciones causadas por estas tormentas solares, dijo un científico de la Nasa en un comunicado.
 
"El Universo tiene una mente propia, y STEREO nos ayudará a entender cómo evitar esas sorpresas que el Sol nos lanza", dijo Michael Kaiser, un científico del proyecto STEREO en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard en Greenbelt, Maryland.
 
Las tormentas solares muy violentas generan suficiente radiación como para matar a los astronautas que salen fuera de sus naves.
 
Los científicos dijeron la semana pasada que necesitaban estudiar los posibles peligros de las radiaciones solares en misiones a largo plazo a la Luna o Marte.
 
La misión también medirá los vientos solares, una corriente de electrones y protones cargados que fluyen desde el Sol.
 
Los vientos solares impiden a Mercurio de mantener una atmósfera, y han disminuido la de Marte.
 
El campo magnético de la Tierra le protege del impacto total del viento solar, excepto durante las expulsiones de masa coronal más fuertes.
 
http://es.today.reuters.com/news/newsArticle.aspx?type=entertainmentNews&storyID=2006-10-26T173447Z_01_CAR663281_RTRIDST_0_OESEN-ESPACIO-NASA-SOL.XML&archived=False
 
La Nasa estudia el peligro de radiación
cósmica en los futuros astronautas
Viernes 27 de octubre de 2006
 
Nueva York (EFE).- Los científicos de la Nasa, la agencia espacial estadounidense, han volcado su atención sobre la radiación cósmica, un peligro que podría amenazar el futuro de los viajes espaciales.
El presidente estadounidense, George W. Bush, anunció hace dos años que EE.UU. volvería a poner un hombre en la Luna al final de la próxima década y que, después, prepararía misiones tripuladas a otros planetas, entre ellos Marte.
 
Sobre esos planes, la Nasa ya ha comenzado a diseñar las futuras naves, al tiempo que se continúa la construcción de la Estación Espacial Internacional (EEI) una de las plataformas para las futuras misiones que está protegida por el cinturón magnético de la Tierra.
 
Al mismo tiempo, los científicos consideran los peligros que podrían afrontar los astronautas, entre ellos la falta de atención médica, las presiones psicosociales de un viaje que se prolongará no meses, sino años, y la pérdida de masa muscular y ósea como resultado de la ingravidez espacial.
En último lugar figuraba hasta ahora el peligro de la radiación de partículas cósmicas que bombardearían a la nave espacial más allá de la órbita terrestre.
Sin embargo, un informe del Consejo Nacional de Investigaciones difundido esta semana señaló que los científicos de la Nasa deben apurar los esfuerzos por comprender y proteger a los astronautas de la radiación constituida por los rayos cósmicos y los vientos solares.
 
Las partículas de esa radiación atraviesan el cuerpo humano y pueden destruir el ADN de una persona en las células que pueden perder su funcionamiento normal y la capacidad de curarse a sí mismas, según señaló John Charles, un físico experto en viajes espaciales en el portal spaceref.com.
 
Más peligrosa todavía es la radiación galáctica, una lluvia de iones que se produce con la explosión de supernovas y que se desplazan por el espacio a la velocidad de la luz.
 
Según los científicos, esas partículas inducen el cáncer al atravesar el cuerpo de una persona.
 
En la Tierra el campo magnético del planeta y la atmósfera bloquean el paso de esas partículas contra las cuales deberán protegerse las naves del futuro.
En las actuales, el escudo protector sólo reduce el peligro entre un 20 y 30 %, según Frank Cucinotta, del Proyecto Salud contra la Radiación del Centro Espacial Johnson de la Nasa en Houston, Texas.
 
Por ello, "es necesario que tengamos un pleno conocimiento sobre los efectos biológico de los iones pesados" que forman parte de esa radiación, agrega.
Por su parte, Daniel Baker, del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado (EE.UU.), señaló a la cadena de televisión Fox que al reducirse la incertidumbre "sobre el efecto biológico de la radiación...podríamos mejorar la confianza en lo que podemos hacer y no podemos hacer",
 
Baker, quien participó en la preparación del informe, añadió que los científicos deben mejorar los instrumentos de pronóstico meteorológico espacial para garantizar la protección de los astronautas en los viajes espaciales.
Durante las misiones del programa Apolo que llevó al hombre a la Luna a finales de la década de 1960, los astronautas pasaron menos de dos semanas en el espacio en cada una de ellas.
 
Pero ahora, los viajes a la Luna serán de varias semanas y los que se realizarán a Marte se prolongarán meses y hasta años.
 
"Todo eso aumenta el tiempo en que los astronautas podrían estar expuestos a fenómenos del viento solar potencialmente peligrosos", según Baker.
 
Las advertencias sobre los peligros de la radiación cósmica y la necesidad de investigarla a fondo no han pasado inadvertidas para la Nasa.
 
La agencia espacial estadounidense anunció el mes pasado la selección de 12 proyectos de investigación para aumentar el conocimiento y reducir el riesgo para los astronautas del futuro.
 
Y esta semana lanzó la misión STEREO (sigla en inglés de Observatorio de Relaciones Terrestres Solares) cuyas dos cápsulas, que operarán en órbitas separadas, observarán las turbulencias de partículas de alta energía que ocurren en la corona solar.
 
"Creo que son muy oportunos y van a contribuir a concretar los objetivos y resolver los problemas que se plantean en nuestro informe", manifestó Baker en referencia a STEREO y los estudios sobre la radiación.
 
http://www.hispamp3.com/noticias/noticia.php?noticia=20061027074657
 
La Nasa retrasa hasta el martes el anuncio de
su decisión sobre el Telescopio Espacial Hubble
Lunes 30 de octubre de 2006
 
(Colpisa).- Los amantes de la ciencia de todo el mundo están estos días con el corazón en vilo. Impacientes y nerviosos por saber si la todopoderosa Nasa decidirá finalmente indultar, o no, al que sin duda ha sido el instrumento científico más famoso.
 
La suerte definitiva del Telescopio Espacial Hubble está echada. Su destino, ya decidido, aguarda cerrado en un sobre que será abierto durante un acto solemne, que la agencia espacial norteamericana ha anunciado para el próximo martes. Será entonces, y no antes, cuando se haga pública la decisión de los expertos. Y el mundo sabrá si el Hubble, tras dieciséis años de intensa producción científica, se ha hecho merecedor de un indulto, o si por el contrario será abandonado a su suerte.
 
En el primero de los casos, una misión tripulada del transbordador espacial viajará hasta la órbita en la que está instalado el telescopio y efectuará las imprescindibles reparaciones y sustitución de instrumentos que necesita para prolongar su vida útil. En el segundo, nadie acudirá en su ayuda y las partes que aún funcionan dejarán definitivamente de hacerlo, como máximo, en dos o tres años.
 
Ni siquiera la voluntad del administrador general de la Nasa, Michael Griffin, que trabajó en el equipo del Hubble al comienzo de su carrera y que apoya decididamente el rescate, ha sido suficiente para garantizar la supervivencia del Hubble. Ni tampoco las decenas de páginas web que desde hace años han recogido ya centenares de miles de firmas de todo el mundo para «salvar al Hubble» (por ejemplo, www.savethehubble.org ó www.savehubble.org, dos de las más concurridas).
 
La clave de la cuestión, en un momento en que la actual generación de transbordadores llega al final de su existencia sin que aún se haya probado con éxito el modelo que les sucederá, está en la seguridad de los astronautas que deberán, si finalmente se aprueba la misión, realizar las difíciles tareas de reparación. Con dos desastres a sus espaldas y un transbordador que no puede evitar perder piezas durante el despegue, poniendo en serio peligro la vida de los tripulantes, la Nasa se ha vuelto extremadamente cautelosa a la hora de permitir nuevos vuelos. El último realizado a la Estación Espacial Internacional (ISS), que también necesitaba piezas y suministros, fue autorizado por los pelos y solo porque la ISS se considera como un proyecto de alta prioridad. Pero la reparación de un instrumento científico, por muy popular que sea, no tiene la misma importancia.
 
Así las cosas, el portavoz oficial de la Nasa, Dean Acosta, anunció ayer que el martes, junto al esperado anuncio, habrá también declaraciones de los astronautas encargados de la misión. Eso, por supuesto, si la decisión final es la de salvar al telescopio que más nos ha enseñado sobre cómo es el universo en que vivimos.
 
http://www.laflecha.net/canales/ciencia/noticias/la-nasa-retrasa-hasta-el-martes-el-anuncio-de-su-decision-sobre-el-telescopio-espacial-hubble
 
¿Se equivocó la sonda 'Viking'?
Si la nave encontró agua,
¿lo habría pasado por alto?
Martes 24 de octubre de 2006
 
Madrid (Agencias).- En el año 1976, una sonda de la Nasa, la 'Mars Viking' consiguió aterrizar en Marte. Era la primera misión astrobiológica de esa década, y con los resultados obtenidos fueron multitud los científicos que aseguraron que no había vida en nuestro planeta vecino. Tres décadas después, tras analizar de nuevo los datos de la misión y compararlos con otros obtenidos en Río Tinto (Huelva), un equipo de científicos asegura que, si hubiera descubierto agua en Marte, la 'Viking' lo habría pasado por alto. Sus instrumentos científicos no estaban bien diseñados.
 
La investigación ha sido dirigida por el profesor Rafael Navarro-González de la Universidad Nacional Autónoma de México, en colaboración con el doctor Christopher P. MCKay de la Nasa y el español Ricardo Amils, del Centro de Astrobiología del Consejo Superior de investigaciones Científicas (CSIC). Y según sus conclusiones, los instrumentos utilizados por la 'Viking' podrían haber destruido los indicios de vida que pudieran existir en las muestras tomadas del planeta. El estudio, que sugiere el desarrollo de nuevas herramientas y estudios sobre la posibilidad de vida en Marte, se publica en la edición digital de la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS).
 
Las conclusiones de los experimentos de la misión 'Viking' establecieron que en la superficie de Marte las condiciones eran tan oxidantes que impedirían el desarrollo de la vida. Todo ello se fundamentaba en la no detección de moléculas orgánicas por cromatografía en muestras del suelo marciano. Algo por otro lado casi evidente, dado que la nave fue fabricada a principios de los años 70.
 
"El material que se instalaba por entonces en las naves era técnicamente muy inferior al que tenemos disponible hoy en día. Es lógico que entonces no encontraran 'vida', y que no hallaran rastro de agua, porque hoy, con los medios que tenemos, sólo hemos encontrado agua helada en los polos o bajo la superficiem, y eso no lo podían ver las 'Viking'", aseguró a elmundo.es Agustín Chicarro, experto en geología planetaria y jefe científico de la misión 'Mars Express' de la Agencia Espacial Europea.
 
Según explicó Ricardo Amils, "teniendo en cuenta las elevadas concentraciones de hierro que hay en Marte, se le ocurrió al responsable del proyecto, el profesor Rafael Navarro-González, que quizá el protocolo de calentamiento de las muestras antes de su procesamiento en el cromatógrafo de gases en presencia de hierro era responsable de la degradación de la materia orgánica y por lo tanto de su no detección".
 
Amils señala que el trabajo precisamente se ha desarrollado para demostrar que esta hipótesis es cierta utilizando distintos tipos de muestras procedentes de diferentes análogos terrestres de Marte. De entre ellos las muestras procedentes de Río Tinto son importantes ya que hoy en día este sistema se considera un buen análogo marciano debido a los minerales que en él se encuentran (jarosita, oethita, hematites), identificados por los robots MERS ('Mars Exploration Rovers') en la superficie de Marte, y en el caso de la Faja Pirítica Ibérica producidos por la actividad microbiológica.
 
Los resultados obtenidos muestran que la presencia de óxidos y sulfatos de hierro en distintas muestras destruye la materia orgánica endógena de las mismas, por lo que se sugiere la conveniencia de que en las futuras misiones de reconocimiento planetario se desarrollen nuevas metodologías para la detección de materia orgánica.
 
Navarro-González explicó que el análisis químico del suelo marciano realizado hace 30 años por las dos sondas "indicó la ausencia total de materia orgánica en la superficie". "Este resultado fue utilizado como el argumento más sólido para descartar la presencia de vida y determinar que Marte es un planeta estéril, carente de materia orgánica", señaló el investigador, que trabaja en el Instituto de Ciencias Nucleares de la Universidad Nacional Autónoma de México.
 
Las muestras ricas en jarosita (mineral compuesto de hierro) extraídas de las aguas de Río Tinto, que guardan similitudes con las condiciones de vida en Marte, fueron "particularmente determinantes" en los primeros resultados de la investigación.
 
Los sedimentos recogidos demostraron que los altos niveles de hierro presentes en la superficie del planeta rojo "habrían oxidado los compuestos orgánicos a dióxido de carbono", pasando por ello inadvertidos por los equipos de la misión de la Nasa. "El instrumental analítico de las sondas sí detectó la presencia de dióxido de carbono, pero se atribuyó a una fuente atmosférica o inorgánica", aclaró el científico mexicano. Además de Río Tinto, los investigadores analizaron muestras procedentes de los valles de Panoche, en California, (EE.UU.), de desiertos como los de los Valles Secos Antárticos, el de Atacama, en Chile y Perú, el de Mojave, en California, o el Sáhara, en el norte de Africa.
 
http://www.elmundo.es/elmundo/2006/10/23/ciencia/1161618538.html
 
Los sedimentos de Río Tinto revelan que la
misión de la Nasa pasó por alto la vida en Marte
Lunes 23 de octubre de 2006
 
Madrid (EFE).- Un análisis de sedimentos procedentes de Río Tinto, en Huelva, realizado por un equipo internacional de científicos con participación española, ha revelado que la misión Mars Viking desarrollada por la Nasa en 1976 habría pasado por alto la presencia de vida en Marte, y deberían revisarse sus resultados.
 
Según el trabajo, que se publica hoy en la revista "Proceedings" de la Academia Nacional de Ciencias estadounidense (PNAS), el instrumental de las dos sondas Viking que exploraron entonces el planeta rojo no habría detectado la existencia de bajos niveles de materia orgánica en la superficie, y se advierte de que este mismo instrumental se usará en próximas misiones.
 
El científico mexicano Rafael Navarro-González, autor principal del estudio, aseguró a Efe que las conclusiones deberían servir para revisar los resultados de esa misión de la Nasa, e incorporar otros métodos para la búsqueda de vida y orgánicos en futuras exploraciones en Marte.
 
El experto advirtió de que, "por su simplicidad y versatilidad", la técnica de análisis que falló en la Mars Viking se usará el próximo año en la misión Phoenix Mars de la Nasa, que tratará de buscar restos de agua en el planeta rojo.
 
El mismo instrumental se empleará también en el "Laboratorio Científico Móvil", misión prevista por la Nasa para 2009, que estudiará la existencia de vida presente o pasada en el subsuelo marciano, y que va a contar con la participación del propio Navarro-González.
 
El científico mexicano aclaró que esta segunda misión "llevará afortunadamente otros instrumentos para la extracción de orgánicos de la matriz mineral del suelo marciano, por lo que sí estará capacitada para detectar estos compuestos en Marte".
 
Navarro-González explicó que el análisis químico del suelo marciano realizado hace 30 años por las dos sondas "indicó la ausencia total de materia orgánica en la superficie".
 
"Este resultado fue utilizado como el argumento más sólido para descartar la presencia de vida y determinar que Marte es un planeta estéril, carente de materia orgánica", señaló el investigador, que trabaja en el Instituto de Ciencias Nucleares de la Universidad Nacional Autónoma de México.
 
Las muestras ricas en jarosita (mineral compuesto de hierro) extraídas de las aguas del río Tinto, que guardan similitudes con las condiciones de vida en Marte, fueron "particularmente determinantes" en los primeros resultados de la investigación, aseguró Navarro-González.
 
Los sedimentos recogidos demostraron que los altos niveles de hierro presentes en la superficie del planeta rojo "habrían oxidado los compuestos orgánicos a dióxido de carbono", pasando por ello inadvertidos por los equipos de la misión de la Nasa.
 
"El instrumental analítico de las sondas sí detectó la presencia de dióxido de carbono, pero se atribuyó a una fuente atmosférica o inorgánica", aclaró el científico mexicano.
 

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